Este capítulo, escrito por Daniar Chávez y Antonio Sierra García, traza la evolución del periodismo mexicano desde el siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX, destacando la transición de un oficio de opinión intelectual a una profesión de investigación y reportaje.

Siglo XIX (periodismo de opinión): Inicialmente, la prensa tenía un fuerte perfil reflexivo y de opinión, y no tanto de información en el sentido moderno. Los periódicos estaban divididos principalmente entre líneas editoriales conservadoras y liberales. Los periodistas eran a menudo “hombres de pluma y espada”, como José Joaquín Fernández de Lizardi, Guillermo Prieto, o Francisco Zarco, quienes eran a la vez escritores y figuras de Estado. La profesionalización y la industrialización comenzaron tardíamente, con la fundación de El Imparcial en 1896, que introdujo los linotipos y las rotativas, influenciando los modelos de periodismo estadounidense.

Siglo XX (profesionalización y reportaje): Con la inestabilidad de la Revolución Mexicana y la Primera Guerra Mundial, el papel del reportero se reconfiguró, volviéndose más crítico, investigativo y consciente de su rol como comunicador multitudinario. El periodista se concibe como un “cazador” que establece conexiones, escoge datos con rigor, comprueba fuentes e interpreta el acontecimiento. Esta profesionalización se intensificó con figuras como Regino Hernández Llergo, quien, tras su experiencia en La Opinión de Los Ángeles, fundó en México semanarios como Hoy (1937), Mañana (1943) e Impacto (1949), introduciendo un sello sensacionalista e innovador en reportajes y entrevistas.

Figuras Clave:

  • Regino Hernández Llergo: Su trabajo consolidó el reportaje de investigación, exigiendo a sus colaboradores buscar la noticia fuera de las salas de redacción. Su entrevista a Francisco Villa en 1922 fue un hito en el periodismo de reportaje en México.
  • Fernando Jordán: Discípulo de Hernández Llergo, Jordán es un ejemplo de “periodismo antropológico” y de expedición, que se concentró en redescubrir la geografía y los aspectos culturales de regiones como Baja California y Chihuahua, publicando trabajos influyentes en Impacto.
  • Ignacio Herrerías: También discípulo de Llergo y fundador de Novedades (1936), un periódico de filiación derechista cuya confrontación con el gobierno de Ávila Camacho culminó en un conflicto sindical y su trágico asesinato en 1944.

Prensa y Estado (Cardenismo y Avilacamachismo): El periodo de Lázaro Cárdenas se caracterizó por la apertura y libertad de expresión, permitiendo un debate intenso entre la prensa de izquierda (Futuro, El Popular) y de derecha (Hoy, Mañana, Novedades). Sin embargo, el Estado mantuvo el control, acallando a la prensa derechista mediante sus grupos obreros y campesinos, como en la manifestación de 1937 contra la revista Rotofoto. En el periodo de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán, el Estado aumentó su control sobre los medios, lo que “lesionaría gravemente la libertad de expresión”.

Utilidad del contenido

Este artículo es esencial para la historiografía del periodismo en México. Documenta la transición crucial del periodismo literario-político del siglo XIX al periodismo de investigación y reportaje del siglo XX, detallando las dinámicas de poder entre la prensa y los gobiernos posrevolucionarios (Cárdenas-Ávila Camacho) y destacando las contribuciones formativas de Regino Hernández Llergo.


  • Nombre del archivo: 011_Expedientes periodisticos75-96.pdf
  • Título del contenido: Expedientes periodísticos
  • Materia principal del contenido: Evolución histórica del periodismo mexicano (siglos XIX y XX), profesionalización del oficio de reportero, y análisis de figuras clave y publicaciones como Regino Hernández Llergo y la revista Impacto.
  • Publicación donde se inserta: El documento forma parte de un volumen mayor.
  • Fecha de publicación: No incluye fecha de publicación del artículo, pero cita fuentes hasta 2018.
  • Tipo de publicación: Capítulo de libro.